02 mayo 2007

Yo janina, tú janino (la boda sefardí)

Portada del libro de Susana Weich-Shahak, La boda sefardí. Música, texto y contexto,
Madrid, Editorial Alpuerto, 2007.

Presentación de La boda sefardí en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Actuación del grupo Arboleras, Madrid, 26 de abril de 2007.

Los hitos humanos trascendentales del nacimiento, el amor y la muerte concentran el núcleo de la ritualidad, especificada ésta en usos, costumbres, danzas y cantos que actúan trenzados siempre y formando parte de una sola expresión simbólica. Con esta perspectiva de la ocurrencia folklórica (¿desechamos de una vez el término performance?) la profesora Weich-Shahak aborda un repertorio ritual específico, el de la boda sefardí, cuyo material ha recopilado durante más de treinta años de encuesta en las principales comunidades de la diáspora: las de Marruecos y las del Mediterráneo Oriental. El resultado es un libro y un cd que informan exhaustivamente de los procesos folklóricos asociados a la unión amorosa entre un colectivo esmeradamente entregado, hasta hace muy poco, a la conservación de su patrimonio inmaterial.

Shlomo Nasi y su esposa el día de su casamiento, en Turquía, entre 1910 y 1920.
Archivo fotográfico del Museo de la Diáspora, Tel Aviv.

El estudio preliminar, además de puntualizar los presupuestos teóricos mencionados, ofrece una descripción general de la ritualidad nupcial sefardí: desde la naturaleza de los textos que en ella concurren hasta la ejecución musical de los mismos, pasando con detalle por el sistema de valores y costumbres expresados.

Más adelante, la antología textual y musical se ordena conforme al orden de los eventos de la boda. Comienzan éstos con el apalabramiento o desposorio y las invitaciones, siguen con los cantos en torno a la preparación y exposición del ajuar, con los preliminares específicos de la ceremonia (el baño de la novia) y el propio rito de la unión, culminando con las despedida de los recién casados, la noche de boda y el despertar de la novia. La documentación gráfica, cedida por muchos informantes de la autora o extraída, en buena parte, del Museo de la Diáspora de Tel Aviv, completa de forma deslumbrante este paseo por la tradición amorosa.
La preparación de la novia. Detalle de una fotografía de una representación
en Tánger. Catálogo de la exposición Los judíos en Marruecos,
Museo de la diáspora, Tel Aviv.

Los cantares de boda sefardíes se extienden -como hemos dicho- a cada momento vinculado con el paso trascendental de la desvinculación del hogar paterno y el ingreso al nuevo círculo familiar. Se desgrana así un repertorio asociado a los ritos de separación, de tránsito y de incorporación, en el que cada pieza hace explícita la voluntad de ordenar mediante el símbolo poético un proceso crítico para el colectivo humano. En tal sentido, el canto sefardí mantiene la tensión de la lírica primitiva entre el deseo femenino y la obediencia a la figura materna, y por lo demás, la síntesis de la feminidad en la belleza y la virginidad de la novia.


Mi mama s´asenta y pensa pensa,
Mi mama s´asenta y pensa
pensa de darme un sivachico,
yo sivachico no quero.

Mi mama s´asenta y pensa pensa,
Mi mama s´asenta y pensa
pensa de darme un birbirico,
yo birbirico no quero.

Mi mama s´asenta y pensa pensa,
Mi mama s´asenta y pensa
pensa de darme a un bustarico,
yo bustarico ya quero.


La palabra poética, en fin, trasluce aquí todavía su sentido particular de comunicación y de necesidad primordial, y mantiene una comprensión no sólo del amor, sino del propio vivir evidentemente descartada de nuestra percepción desmemoriada.

La novia se va a ir al baño,
el novio ya la sta ´sperando.
Ya salió de la mar.

Entre la mar y la arena,
mos crició un árbol de canela.
Ya salió de la mar.

Entre la mar y el río,
mos crició un árbol de bimbrillo.
Ya salió de la mar.

2 Comments:

At dom. may. 13, 10:33:00 p. m., Blogger Enrique Sabaté said...

"La vida do por el rakí"
en ladino arromanzado
cantaba el enamorado
toledano sefardí.
"Lloro aquello que perdí.
Mas la llave de la puerta
la guardo para que abierta
sea por mis descendientes
donde quedará patente
mi morada. No desierta."

Terrible drama el vivido por los judíos sefarditas. Uno más a sumar. Los tiempos siempre son malos para los perseguidos.


Te sigo leyendo. es muy interesante todo lo que escribes y estudias. Gracias por compartirlo.

Sigo alguno de los estudios que sobre mujeres en el siglo XVIII habéis publicado desde vuestra universidad. Estoy haciendo un pequeño ensayo sobre el tema.

Salud.

 
At mié. nov. 12, 03:03:00 a. m., Anonymous Annis said...

Good words.

 

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