20 abril 2006

"Quien inventó los cantos..." Poesía rumana de tradición oral


Ion Talos(1)
Traducción de Ion Talos y Mª Jesús Ruiz
Artículo publicado en Maiastra, anul III, nr. 4, 13, 2007, pág. 12 (Rumanía)


Rumanía es prácticamente desconocida en España. Ni siquiera se sabe que Dacia fue conquistada por un emperador de origen andaluz, Trajano, y que los rumanos están orgullosos de ser sus descendientes. En una expresión coloquial muy difundida, las gentes de allí llevan a gala ser nieto de Trajano, y su tradición oral conserva cientos de historias y leyendas sobre el conquistador. Parece probable también que en la colonización de la Dacia participara una mayoría de españoles, aunque uno de los sucesores de Trajano, Aureliano, se apropió del territorio poco tiempo después de su colonización, entre el 271 y el 273. Pese a todo, los rumanos hablan un idioma románico que tiene muchísimas semejanzas con el castellano.

La poesía popular rumana comprende un repertorio riquísimo y, todavía como canto de trabajo o de fiesta, vinculada a los hitos del mundo rural, permanece frondosamente viva. Como en el resto de Europa, las primeras colecciones de textos recogidos de la tradición oral deben su existencia al afán de los románticos decimonónicos por rescatar la Naturpoesie, un fervor por la palabra popular que llevó al rumano Nicolae Pauleti, un alumno de la Escuela Católica de Blaj, a formar un corpus de más de trescientas canciones líricas, recogidas de las gentes de su pueblo alrededor de 1838. A la pionera colección de Pauleti se sumó, sólo diez años más tarde, la del poeta V. Alecsandri, cuyo exhaustivo repertorio de baladas y textos líricos ha sido traducido, a lo largo del siglo XX, al francés, inglés y alemán. Pero además, el cancionero tradicional fue para los intelectuales rumanos del siglo XIX (como para los italianos) un arma con la que luchar por la unificación de todas las provincias de habla rumana en un solo estado, deseo que alcanzaron ver parcialmente cumplido ya en 1859.

A diferencia de otros repertorios poéticos tradicionales (el romancero hispánico, por ejemplo), la canción popular rumana no es, en su mayoría, obra de autores cultos que, una vez tradicionalizada, se convierte en patrimonio de la colectividad transmisora. En este caso –como digo- los textos han sido creados por campesinos, casi todos iletrados, pero dotados de una especial sensibilidad literaria y de una preparación en el arte de componer que hace que su comunidad los reconozca como maestros en hacer canciones. Por otra parte, la literatura rumana de autor ha reconocido desde siempre su deuda con la poesía oral, de manera que los grandes poetas del país, M. Eminescu o Lucian Blaga, por ejemplo, dejan ver en su obra la utilización de los textos campesinos como manantial de su inspiración.

En lo que a su forma se refiere, baladas y canciones líricas han heredado de la poesía popular latina su versificación esencial, es decir, estrofas que combinan versos de 5/6 y de 7/8 sílabas. Si atendemos a la simbología utilizada y a ciertas expresiones recurrentes, los textos rumanos, muchas veces, evidencian una estrecha vinculación con la lírica tradicional hispánica, que quizá habría que entender como supervivencias de una estética popular pan-europea gestada en los últimos siglos del Medievo. Por otra parte, resulta especialmente llamativo que la funcionalidad de estas canciones, su uso cotidiano por parte de los transmisores, se identifique tánto con el empleo de la balada o de la canción lírica en España. Me refiero, en concreto, a la costumbre (sobre todo en Andalucía) de festejar las celebraciones navideñas con un amplio repertorio de textos profanos, eróticos y picarescos en su mayoría, los cuales conviven sin conflicto con los “más adecuados” textos piadosos. Este fenómeno, registrado con detalle por Virtudes Atero en su Romancero de la provincia de Cádiz(2)
, es francamente raro (por no decir inexistente) en el resto de los países neolatinos, y me lleva a pensar –junto con otras razones- en la necesidad de que las culturas orales de los españoles y los rumanos sean objeto de un estudio comparativo.


TEXTOS(3)


1. Doamne, Doamne,
mult zic Doamne,
Dumnezeu pare câ doarme
cu capul pe-o mânâstire
si de nimeni n-are stire.

2. În grâdinâ
toate pâsârile dorm,
numai una n-are somn:
catâ sâ se facâ om.

3. Codrule, codutule,
deschide-ti cârârile
sâ-mi duci supârârile.

4. Câte stele sunt pe cer,
pânâ-n ziuâ toate pier,
numai una mai micutâ
pâzeste pe-a mea mândrutâ,
nu cumva sâ râtceascâ
la mine sâ un gândeascâ.

5. De-ar fi fete ca mândra,
nu mi-ar trebui luna,
nici luna, nici stelele,
c-ar lumina fetele.

6. Cine crede dorului,
are casa cucului
si odihna vântului.

7. De n-ar fi ochi si sprâncene,
n-ar mai fi pâcate grele,
dar ochi si sprâncene sunt,
si pâcate pe pâmânt.
Ochii si sprâncenele
ele fac pâcatele.

8. Cine-a stârnit horile
aibâ ochi ca florie
si fata ca zorile.

* * *

1. ¡Ay, Dios mío, Dios mío!
¡tántas veces te llamo!
Tú pareces dormir
recostado en la iglesia
y olvidado del mundo.

2. En el jardín
los pájaros se duermen,
pero uno se desvela:
intenta hacerse hombre.

3. ¡Oh, bosquecillo mío!
ábreme tus senderos
y cura mis tristezas.

4. ¡Cuánta estrella en el cielo!
Las borrará la aurora,
pero mi enamorada
guarda la más pequeña:
es la que le recuerda
que de su pensamiento
nunca debe borrarme.

5. Si las muchachas fueran
como mi amada,
no me haría falta la luna,
tampoco las estrellas,
las muchachas alumbrarían.

6. Para el que crea en el amor
la casa del cuco
y el descanso del viento.

7. De no haber ojos y cejas,
no habría pecados graves,
pero hay ojos, hay cejas,
y muchos pecados sobre la tierra.
Los ojos y las cejas
son los que hacen los pecados.

8. Quien inventó los cantos
hizo a los ojos como flores
y a los rostros como auroras.


NOTAS

1) Ion Talos es profesor de la Universidad de Colonia (Alemania). De origen rumano, ha dedicado las últimas décadas a la recolección y el estudio de la poesía de tradición oral de su país, y ha ido publicando los resultados de su investigación en diversos repertorios y textos teóricos. Su última obra es el interesantísimo Petit dictionnaire de mythologie populaire roumaine (ELLUG, Université Stendhal, Grenoble, 2002). Los textos que aquí se incluyen son una pequeña muestra de su recolección en diversas zonas de Rumanía.
2) Cádiz, Fundación Machado-Universidad de Cádiz-Diputación de Cádiz, 1996. Para el caso de Rumanía, vid. Ion Talos, “Câteva consideratii asupra colindatului si colindelor la popoarele romanice”, en Limba si Literaturâ, 44 (1999), pp. 71-91.
3) Para la traducción de los textos, hemos rechazado una versión literal al castellano, la cual no respetaría el ritmo y el sentido musical de los mismos. Teniendo en cuenta que se trata de canciones, optamos entonces por una traducción esencialmente rítmica, procurando, eso sí, no traicionar nunca el significado de cada texto.

1 Comments:

At mié. mar. 16, 04:21:00 p. m., Blogger Rivero said...

Una aportación excelente. Muchísimas gracias por aportar un a información tan poco difundida aún en castellano ^_^.

Un saludo.

Rivero.

 

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